Uso de las nuevas tecnologías en el aula.
La
implementación del uso de las TIC en el aula aumenta cada año, primero por la
necesidad de cumplir con el currículo y trabajar la competencia digital y
segundo por la cantidad de recursos educativos que podemos llevar al aula y que
facilitan y motivan el aprendizaje de los alumnos.
Pero,
¿Hacemos un buen uso de las tecnologías en el aula? ¿Los docentes se han
formado en la utilización de estas herramientas para llevarlas al aula de una
forma adecuada? ¿Se está mejorando el proceso de enseñanza-aprendizaje con
ayuda de las TIC?
A
lo largo de esta reflexión, quiero comentar las posibles respuestas a las
preguntas que he formulado desde un punto de vista crítico y riguroso con la
información hallada sobre ello.
La
incorporación de las tecnologías en las aulas es cada vez mayor, pero además de
ser necesaria una formación previa por parte de los docentes, hay que aprender
a encontrar recursos y herramientas de calidad que se puedan adaptar a las
necesidades de cada uno de nuestros alumnos. Como señala Guerrero (2014), “El
uso de las TIC en la educación facilita un aprendizaje constructivista y
significativo”, el alumno va a construir un nuevo aprendizaje gracias a la
interacción de la nueva información con los conocimientos previos (Salmerón,
s.f.).
Pero,
para conseguir que se facilite el aprendizaje de los alumnos, es necesario que
el docente haga un buen uso de las tecnologías, que no se utilicen para entretener
simplemente a los alumnos aventajados mientras nos dedicamos a resolver dudas a
los alumnos que tienen un ritmo más lento o que no se usen para hacer lo mismo
que podemos realizar en un cuaderno o libro de papel.
Después
de indagar en diversas revistas educativas, he podido comprobar que todavía no
se hace un uso adecuado de las TIC en una gran parte de centros educativos.
Esto es debido a motivos diferentes como la falta de recursos tecnológicos en
los centros como PDI, proyectores u ordenadores, al tradicionalismo en el que
tiende a desenvolverse la escuela, a la escasa formación del profesorado en el
uso de las tecnologías, la ausencia de tecnologías o acceso a internet por
parte de los alumnos en sus hogares, así como a la falta de tiempo y capacidad
del profesorado para buscar recursos adecuados o producir sus propios
materiales de enseñanza para llevar a cabo en sus aulas.
Según
un artículo realizado por Maribel Castillo Díaz, Víctor Manuel Larios Rosillo y
Omar García Ponce de León (2010), en la Universidad de Guadalajara, México, con
respecto a la práctica docente en relación con el uso de las TIC, titulado Percepción de los docentes de la utilización
de las tecnologías de la información y comunicación, se encuestaron a un
total de 63 docentes de los cuáles solo un 9% utilizaban frecuentemente las
tecnologías en sus aulas, lo cual nos lleva a conocer que hay un gran número de
alumnos que no están trabajando la competencia digital con sus profesores (Castillo,
Larios y García, 2010).
También
he podido conocer que los centros educativos en los últimos años han mejorado
sus condiciones estructurales necesarias para un buen uso de las tecnologías,
pero aun así los docentes no se han implicado lo suficiente. Un ejemplo de ello
que he podido descubrir gracias a la tesis de María Joao Valente (2015), ha
sido que en la disciplina matemática, las TIC tienen un gran potencial
educativo, ayudando a mejorar los aprendizajes y los resultados académicos.
Pero, a pesar de conocer todos los beneficios y que hayan mejorado las
infraestructuras y los recursos, la mayoría de los profesores de matemáticas no
han incluido las tecnologías en sus clases (Valente, 2015).
Este
es un ejemplo a pequeña escala de lo que todavía ocurre en la mayoría de los
centros. Los docentes no son conscientes de la necesidad de que los alumnos
trabajen la competencia digital y de la importancia de una preparación y
alfabetización digital, tanto de los docentes como de los estudiantes.
Aunque
todavía no se lleve a cabo el uso de las tecnologías en demasiados centros
educativos, sí que he podido conocer bastantes ejemplos en los que sus docentes
nos explican a través de vídeos educativos y en sus blog como llevan a cabo las
tecnologías en el aula y los resultados tan positivos que obtienen.
Si
pasamos a hablar sobre la formación de los docentes en el uso de las TIC, he podido comprobar que ha mejorado en los
últimos años y ha habido un aumento de formación por parte de los docentes.
Como experiencia personal, puedo destacar que cada año en la Universidad de
Castilla La Mancha, se gradúan alrededor de un tercio de los docentes con las
mención de TICE en la cual aprendemos numerosos recursos para utilizar en el
aula así como la robótica, las redes sociales desde un punto de vista
educativo, la creación de páginas web, etc…
Además
he podido conocer que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte a través
del INSTEF, formó en 2017 en España a más de 8000 docentes en el uso de las nuevas tecnologías, lo cual
es un dato muy esperanzador y positivo a través del cual podemos comprobar que
los docentes cada vez se toman más enserio el uso de las tecnologías y están
dispuestos a formarse en este campo tan importante de la educación. Algunos de
los cursos que se han llevado a cabo en los últimos años han sido los relacionados con temas de actualidad como
la Neuroeducación, Programación, Competencia digital o Robótica (NBNoticias,
2018).
Para
finalizar, con respecto a la mejora del proceso de enseñanza-aprendizaje
gracias al uso de las tecnologías, he podido comprobar que en la mayoría de los
centros en los que se lleva a cabo un uso adecuado de las tecnologías, favorece
este proceso, como ocurre por ejemplo en dos centros educativos de Madrid
(IES Ciudad de los poetas e IES Isaac
Newton), en los que se llevó a cabo una encuesta y cuyos resultados fueron
claros en cuanto a esta temática. El 97% de los alumnos manifiesta que los
recursos TIC favorecen la adquisición de los aprendizajes, el 90% afirma que
permiten una mayor interacción y el 79% estima que gracias al uso de los
recursos tecnológicos la adquisición de conocimientos es más sencilla en
comparación con la enseñanza tradicional (Hermosa,2015).
También
he de destacar algunas de las principales ventajas que tienen las tecnologías
en educación y que mejoran el proceso de enseñanza-aprendizaje como son
despertar la motivación de los alumnos, el aprendizaje activo, la disposición
de recursos innovadores para que los docentes traten los contenidos de una
forma diferente a la que se venía haciendo de manera tradicional, la
cooperación, ya que las tecnologías favorecen la realización de experiencias,
trabajos y proyectos en grupo, la
creatividad y la autonomía, esta última siempre con una previa enseñanza por
parte del docente para que los alumnos aunque dispongan de toda la información
a su alcance, sean capaces de filtrar la información relevante de la que no
tiene ningún tipo de veracidad (Nube, s.f.).
Como
conclusión, después de toda la información encontrada sobre este
interesantísimo tema y también ahora más centrándome en mi opinión personal,
diría que el uso de las tecnologías tiene muchos beneficios y que debemos
intentar que todas las desventajas que a veces pensamos que nos ocasionan, como
puede ser la necesidad de mayor tiempo de dedicación o los contratiempos que
puedan suceder en las clases con los recursos o con la red, las veamos desde
otro punto de vista y nos centremos en todo lo bueno que aportan a docentes y
alumnos.
También
me gustaría destacar aquí el papel esencial que tenemos los docentes para que
los alumnos en el colegio desarrollen la competencia digital. Hay que tener en
cuenta que muchos alumnos no cuentan en sus hogares con recursos tecnológicos o
conexión a internet, por eso es necesario incluir las tecnologías en las aulas,
realizar sesiones introduciendo herramientas interactivas, enseñarles a buscar
correctamente en internet, elaborar presentaciones, todo lo que esté en nuestra
mano para conseguir que sea cual sea la
situación de los alumnos y sus familias, todos salgan de la escuela con la
habilidad en esta competencia.
Referencias
bibliográficas.
Castillo,
M., Larios, V.M. y García, O. (2010, 25 de septiembre). Percepción de los
docentes de la utilización de las Tecnologías de la información y la
Comunicación. Revista Iberoamericana de Educación. Recuperado el 5 de noviembre
de 2020 de https://rieoei.org/historico/deloslectores/3375Castillo.pdf
Guerrero,
M. (2014). Metodologías activas y
aprendizaje por descubrimiento. Las TIC y la Educación.
Hermosa,
P.M. (2015, 7 de julio).Influencia de las tecnologías de información y
comunicación (TIC) en el proceso enseñanza-aprendizaje: una mejora de las
competencias digitales. Revista Científica General José María Córdova.
Recuperado el 5 de noviembre de 2020 de https://revistacientificaesmic.com/index.php/esmic/article/view/34/449
Márquez,
A. (s.f.). La integración de las TIC en
las aulas educativas, problemas y soluciones. Unidad Académica de Docencia
Superior UAZ.
NBNoticias.
(3 de enero de 2018). Más de 8.000 docentes se han formado en el uso de las
nuevas tecnologías. EldigitaldeAsturias.
Recuperado el 5 de noviembre de 2020 de https://www.eldigitaldeasturias.com/noticias/mas-de-8-000-docentes-se-han-formado-en-el-uso-de-las-nuevas-tecnologias/
Nuve.
(s.f.). El uso de las TICS en el ámbito educativo. Nuve. Recuperado el 5 de
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Ponce,
E.F. (12 DE NOVIEMBRE DE 2016). EduTIC. Recuperado el 9 de noviembre de 2020 de
http://congresoedutic.com/photo/tecnologia-gif
Salmerón,
A. (s.f.). Las TIC en la Educación. Recuperado de https://medac.es/blogs/educacion-infantil/las-herramientas-tic-en-la-educacion/
Valente,
M.J. (2015). Las TIC como recursos
didácticos en el aprendizaje de las matemáticas en la educación secundaria.
(Tesis doctoral no publicada). Vigo: Universidad de Vigo. Recuperado el 5 de
noviembre de 2020 de https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=132824

